Trabajo mata grilla
Son seis meses de una transformación profundamente llamativa en Playa del Carmen. Además del cambio de nombre al municipio...
Son seis meses de una transformación profundamente llamativa en Playa del Carmen. Además del cambio de nombre al municipio (un debate intenso que se desarrolló desde el inicio de la administración), se emprendió una reorganización administrativa para ordenar el caos que dejaron los anteriores, el cual significó derroche, duplicidad de funciones, presuntos desvíos ya denunciados, entre otras anomalías.
Se ven obras importantes, servicios públicos, promoción turística, recuperación de espacios, festivales, jornadas de mejoramiento urbano, encuentros deportivos y más. Están devolviendo el brillo perdido al segundo municipio más poblado de Quintana Roo. El gobierno de Estefanía Mercado se despliega sin excusas en el territorio. El ánimo está por las nubes y obedece principalmente a dos situaciones:
La primera es que se trata de un “gobierno nuevo”, a diferencia de la mayoría que viene de una reelección. La ahora presidenta ganó en junio de 2024 con más de 77 mil votos (la mayor cantidad en la historia municipal) y se debe responder con creces al altísimo respaldo ciudadano. El plan del “segundo piso de la transformación” en Playa es completo, justamente por lo mismo.
La segunda situación es que se propone desterrar todo indicio relacionado con “los de antes”. No sólo por lo mencionado en el primer párrafo, sino porque el 2027 tienta, incluso, a quienes se piensan con posibilidad. Pero la victoria contundente de 2024, así como las acciones válidas y legítimas de la administración actual, entierran las supuestas chances de un grupito desarticulado, inmerecidas por lo que sale a la luz.
La vorágine de cambios no le da tiempo para reaccionar a quienes pudieran sentirse inconformes o insatisfechos aún. Pasó, por ejemplo, con el cambio de nombre al municipio: dejaron de escucharse las críticas sin pruebas, no solamente por el acto consumado en ley, también porque el trabajo “mata grilla”. Todo cae por su propio peso.
Siempre habrá retos y riesgos, son inevitables frente al acto de gobernar; sin embargo, Estefanía lo sostuvo cuando rindió protesta en septiembre del año pasado: “Este gobierno no se detendrá ante los obstáculos, porque para nosotros los desafíos no son problemas: son oportunidades”.
Crecen los niveles de aprobación hacia la primera autoridad municipal. Es la evaluación generalizada a seis meses del puntapié inicial. Seis meses y contando.