¿Puede el pelaje del oso polar inspirar tecnología anti-hielo?

Un estudio revela cómo el pelaje de los osos polares podría generar materiales innovadores para la industria.

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¿Puede el pelaje del oso polar inspirar tecnología anti-hielo? (Composición de Canva y X)
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Los osos polares, animales emblemáticos del Ártico, han desarrollado una serie de adaptaciones sorprendentes para sobrevivir en uno de los climas más extremos del planeta.

Aparte de su espeso pelaje y gruesa capa de grasa que los mantienen calientes a temperaturas que llegan a -40 °C, hay un fenómeno único que ha desconcertado a los científicos:

¿por qué su pelaje nunca se cubre de hielo, a pesar de nadar en aguas gélidas y moverse constantemente sobre nieve?

Recientemente, un estudio publicado en Science Advances reveló el misterio detrás de este fenómeno. La respuesta se encuentra en la grasa natural, o sebo, que recubre el pelaje de los osos polares.

A diferencia de otros mamíferos en entornos fríos, cuya grasa o sebo atrae el hielo, los osos polares tienen una composición única de esta sustancia que actúa como un potente repelente del hielo.

El sebo del oso polar y su potencial tecnológico

El sebo de los osos polares se diferencia del de otras especies porque carece de escualeno, una molécula común en otros mamíferos.

En su lugar, contiene una combinación específica de colesterol, diacilglicéridos y ácidos grasos, los cuales impiden que el hielo se adhiera al pelaje.

Este descubrimiento ha sorprendido a la comunidad científica, ya que se ha comprobado que el sebo de los osos polares tiene una resistencia al hielo comparable a los materiales tratados con fluorocarbonos, productos químicos empleados en la fabricación de textiles y recubrimientos industriales antiadherentes.

El estudio ha despertado un interés creciente en el potencial de replicar esta propiedad en la tecnología industrial. Los fluorocarbonos, aunque eficaces, son altamente contaminantes y tienen efectos nocivos tanto para el medio ambiente como para la salud humana.

El hallazgo de que los osos polares logran este fenómeno de forma natural, sin la necesidad de compuestos químicos sintéticos, podría ser el primer paso para desarrollar recubrimientos más sostenibles y ecológicos para la industria.

Innovación inspirada en la sabiduría inuit

Este descubrimiento también resalta la conexión entre la ciencia moderna y los conocimientos tradicionales de las comunidades inuit del Ártico.

Los inuit han utilizado durante siglos el pelaje de oso polar sin eliminar por completo la capa de sebo, aprovechando sus propiedades hidrofóbicas para hacer sus botas y otros objetos cotidianos resistentes al hielo.

Esta sabiduría ancestral muestra cómo la observación de la naturaleza puede llevar a soluciones innovadoras.

El estudio abre nuevas posibilidades para la biomimética, el campo que imita los mecanismos de la naturaleza para crear nuevas tecnologías.

Si se logran replicar estas propiedades en materiales sintéticos, podríamos estar ante el nacimiento de una nueva era de recubrimientos anti-hielo totalmente naturales, biodegradables y respetuosos con el medio ambiente.

Con información de Muy Interesante 

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