El asteroide 2024 YR4 no impactará la Tierra, pero sí en la Luna
Astrónomos descartan riesgo para el planeta, pero un impacto lunar aún es posible; el JWST seguirá observando al asteroide.
El asteroide 2024 YR4, que en un principio generó preocupación por su posible colisión con la Tierra en 2032, ha sido descartado como una amenaza para nuestro planeta. Sin embargo, la Luna aún podría recibir su impacto, según las observaciones más recientes del Telescopio Espacial James Webb (JWST).
De acuerdo con la Agencia Espacial Europea (ESA), el telescopio logró afinar los cálculos de su trayectoria, eliminando por completo el riesgo para la Tierra. No obstante, la posibilidad de una colisión lunar sigue en un 2%, lo que ha despertado el interés de la comunidad científica.
L'asteroide 2024 YR4 té una petita probabilitat d'impactar contra la Lluna l'any 2032.
— Joan Anton Català Amigó (@estelsiplanetes) April 2, 2025
No hi haurà xoc contra la Terra (recordem que inicialment s'havia calculat fins a un 3% de probabilitat que això passés), però podria caure sobre la Lluna. Aquest objecte té uns 60m de mida,… pic.twitter.com/d3ojn0K2lW
Un asteroide con potencial destructivo
Detectado en 2024, el asteroide 2024 YR4 fue clasificado como “potencialmente peligroso” debido a su tamaño de aproximadamente 60 metros de diámetro y su órbita que cruza regularmente la de la Tierra.
Inicialmente, se le atribuyó una probabilidad de impacto del 3,1%, pero nuevas observaciones realizadas el 26 de marzo con el JWST permitieron descartar esa amenaza.
El Webb, con su visión infrarroja, determinó que la superficie del asteroide es rocosa y menos reflectante de lo esperado, lo que ofrece datos clave para estimar el efecto de un posible impacto.
Posible impacto lunar, una oportunidad científica
Si 2024 YR4 colisiona con la Luna el 22 de diciembre de 2032, sería una oportunidad única para la ciencia. “Estamos cruzando los dedos para que ocurra el impacto lunar”, afirmó Alan Fitzsimmons, astrofísico de la Universidad de Queen’s en Belfast.
Los científicos podrían observar la formación de un cráter en tiempo real, lo que permitiría analizar en detalle este tipo de eventos cósmicos.
El JWST seguirá monitoreando el asteroide en mayo de 2025 para precisar su órbita antes de que se aleje nuevamente en el sistema solar.
Con información de National Geografic