Las sascaberas de Cisteil

Mitos y cavernas, columna de Carlos Evia Cervantes: Las sascaberas de Cisteil.

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En el año 2000, el grupo de espeleólogos que luego se denominaría Ajau, fue a hacer un trabajo en los subterráneos de la comunidad Cisteil, en el municipio de Yaxcabá. Esta labor fue requerida por Teresa Ramayo Lanz y los resultados fueron incorporados en su libro Cisteil de Canek, pasado y presente.

En Cisteil se observaron sascaberas de varias formas y con distinto grado de explotación. Algunas estaban en áreas muy próximas a las estructuras prehispánicas y otras exactamente debajo de ellas. En cualquiera de los casos se cumplió la relación entre las cuevas y sitios arqueológicos que Juan Luis Bonor observó en Mesoamérica y denominó relación cueva-pirámide.

El primer subterráneo estudiado fue la Cueva Tuyul.

Ante la ausencia de un nombre previo y para crear la necesaria referencia, la denominamos así ya que de ella se extrajo un nido de termitas al cual los campesinos conocen como tuyul.

Esta cueva tiene 20 metros de largo por 3 metros de ancho en promedio. Se trata de una cavidad que fue horadada para el aprovechamiento del material pétreo, aunque ya nadie la explotaba desde hace aproximadamente 15 años.

La altura en la entrada es de apenas 56 centímetros, pero al avanzar en su interior se va haciendo más amplia y alta de tal forma que en la parte central ya se puede estar de pie. Esta cavidad se clasificó como sascabera. 

A pesar de su longitud, no tenía columnas que sostuvieran el techo de la bóveda.

Como única fauna observamos grillos, arañas y murciélagos. Cerca de la cueva Tuyul, como a 5 metros de distancia, registramos un abrigo rocoso el cual tenía adosado un muro de piedras. Su entrada era de cinco metros.

Posteriormente trabajamos en tres sascaberas más pequeñas que se encontraban en el área que ocupa un sitio arqueológico y como no había algún antecedente que nos permitiera saber el nombre, le llamamos Jacinto a cada una.

Jacinto 1 es una cavidad con un desarrollo de aproximadamente 6 metros de largo. Vista en planta, presenta una forma triangular siendo la base, la entrada principal y el vértice, una salida secundaria. En su interior se encontraron diversos fragmentos de cerámica y una cuenta del tamaño de un botón, elaborado en hueso.

La sascabera Jacinto II presenta una planta casi rectangular con 15 metros aproximadamente entre sus puntos más distantes. En promedio, su ancho es de 9 metros; su altura promedio es de un metro y en su estrecha entrada presenta una gran cantidad de piedras colapsadas.

Jacinto III es una sascabera de 8 metros de largo por 4 de ancho con marcas de haber sido explotada para la extracción del material, igual que las anteriores.

El estudio de estas cavidades nos permitió entender mejor cual fue la importante función de las sascaberas en los sitios arqueológicos de Yucatán.

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